¿Sabías que te sucedieron 33 cosas en el momento en que te convertiste en un creyente en Cristo Jesús? Lewis Sperry Chafer, el primer presidente del Seminario Teológico de Dallas, hizo una lista de los beneficios de la salvación en su Teología Sistemática, Volumen III (pp. 234-266). Estos puntos, junto con breves explicaciones, dan al nacido de nuevo, un mejor entendimiento de la obra de gracia cumplida en su vida así como una mayor apreciación de su nueva vida en Cristo.
1. En el plan eterno de Dios, el creyente es:
a. Preconocido- Hch. 2.23; 1 Pe. 1.2, 20. Dios sabía desde la eternidad cada paso en el programa entero del universo.
b. Predestinado - Ro. 8.29-30. El destino de un creyente ha sido designado a través de la predestinación hacia la realización infinita de todas las riquezas de la gracia de Dios.
c. Seleccionado - Ro. 8.38; Col. 3.12. Él/ella es elegido por Dios en la era presente y manifestará la gracia de Dios en años futuros.
d. Elegido - Ef. 1.4. Dios nos ha separado para sí mismo.
e. Llamado - 1 Ts. 6.24. Dios invita a los hombres a gozar de sus beneficios y propósitos redentores. Este término puede incluir a aquellos a quien Dios ha elegido para salvación, pero que están aún en su estado no generado.
2. El creyente ha sido redimido - Ro. 3.24. El precio requerido para liberarle del pecado ha sido pagado.
3. El creyente ha sido reconciliado - 2 Co. 6.18, 19; Ro. 5.10. Está restaurada su comunión con Dios.
4. El creyente se relaciona con Dios a través de la propiciación - Ro. 3.24-26. Ha sido liberado del juicio por la gracia de Dios a través de la muerte de Su Hijo a favor de los pecadores.
5. El creyente ha sido perdonado de todas sus ofensas - Ef. 1.7. Todos sus pecados del pasado, presente y futuro han sido perdonados.
6. El creyente está vitalmente unido a Cristo para que el viejo hombre sea juzgado “y emprenda un nuevo caminar” - Ro. 6.1-10. Está unido a Cristo.
7. El creyente es “libre en la fe” - Ro. 7.2-6. Ha muerto a su condenación, y está libre de su jurisdicción.
8. El creyente se ha convertido en un hijo de Dios - Gá. 3.26. Ha nacido de nuevo por la regeneración del poder del Espíritu Santo en una relación en la que Dios, la Primera Persona se convierte en un Padre legítimo y el que ha sido salvo se convierte en un hijo legítimo con todo derecho y título - un heredero de Dios y unido a Cristo Jesús.
9. El creyente ha sido adoptado como un hijo adulto en la casa del Padre - Ro. 8.15, 23.
10. El creyente ha sido hecho acepto por Dios a través de Jesucristo - Ef. 1.6. Es hecho justo (Ro. 3.22), santo (separado) libre (1 Co. 1.30, 6.11); consagrado (Heb. 10.14), y aceptado en el reino del Amado (Col. 1.12).
11. El creyente ha sido justificado - Ro. 5.1. Ha sido declarado justo por el decreto de Dios.
12. El creyente es “hecho justo” - Ef. 2.13. Se establece una relación cercana entre Dios y el creyente.
13. El creyente ha sido librado de las tinieblas - Col. 1.13; 2.13. El cristiano ha sido librado de Satanas y sus espíritus demoníacos. Aun así el discípulo continúa en guerra contra estos poderes.
14. El creyente ha sido trasladado al reino de Dios - Col. 1.13. El cristiano ha sido trasladado del reino de Satanás al reino de Dios.
15. El creyente está plantado en la Roca, Jesucristo - 1 Co. 3.9-15. Cristo es el fundamento en el cual el creyente está anclado y en el que construye su vida cristiana.
16. El creyente es un regalo a Jesucristo - Jn. 17.6, 11, 12 y 20. Es el regalo de amor del Padre a Jesucristo.
17. El creyente es circuncidado en Cristo - Col. 2.11. Ha sido liberado del poder de su antigua naturaleza pecaminosa.
18. El creyente ha sido hecho partícipe del Santo y Real Sacerdocio - 1 Pe. 2.5, 9. Es sacerdote por su relación con Cristo, el Gran Sacerdote, y reinará en la tierra con Él.
19. El creyente es parte del linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido 1 Pe. 2.9. Ésta es la compañía que tienen los creyentes en este tiempo.
20. El creyente es un ciudadano celestial - Fil. 3.20. Por eso es llamado extranjero en la tierra (1 Pe. 2.13), y gozará de su verdadero hogar en el cielo por toda la eternidad.
21. El creyente está en la familia y casa de Dios - Ef 2.1, 9. Es parte de la “familia” de Dios, la cual se compone sólo de verdaderos creyentes.
22. El creyente está en la comunidad de los santos. Jn. 17.11, 21-23. Puede ser parte de la comunidad de creyentes.
23. El creyente está en una sociedad celestial - Col. 1.27; 3.1; 2 Co. 6.1; Col. 1.24; Jn. 14.12-14; Ef. 5.25-27; Tito 2.13. Es socio con Cristo en su vida, posición, servicio, sufrimiento, oración, esposada como una novia a Cristo, esperando su segunda venida.
24. El creyente tiene acceso a Dios - Ef. 2.18. Tiene acceso a la gracia de Dios, lo que le permite crecer espiritualmente, y tener un acercamiento libre al Padre (He. 4.16).
25. El creyente recibe un cuidado “muy superior” de parte de Dios - Ro. 5.8-10. Es resultado del amor (Jn. 3.16), gracia (Ef. 2.7-9), poder (Ef. 1.19), fidelidad (Flp. 1.6), paz (Ro. 5.1), consolación (2 Ts. 2.16-17), e intercesión de Dios (Ro. 8.26).
26. El creyente es heredero de Dios - Ef. 1.18. Es dada a Cristo como un regalo del Padre.
27. El creyente tiene la herencia misma de Dios y todo lo que Dios otorga - 1 Pe. 1.4.
28. El creyente tiene luz en el Señor - 2 Co. 4.6. No sólo tiene luz, sino también el mandato de andar en la luz.
29. El creyente está vitalmente unido al Padre, Hijo y Espíritu Santo - 1 Ts. 1.1; Ef. 4.6; Ro. 8.1; Jn. 14.20; Ro. 8.9; 1 Co. 2.12.
30. El creyente es bendecido por medio de las primicias o primeros frutos del Espíritu - Ef. 1.14; 8.23. Es nacido en el Espíritu (Jn. 3.6), y bautizado por el Espíritu (1 Co. 12.13) por el cual es unido al cuerpo de Cristo y está en Cristo, por lo tanto es parte de todo lo que Cristo es. El discípulo también es habitado por el Espíritu (Ro. 8.9), es sellado por el Espíritu (2 Co. 1.22), asegurándose eternamente su condición, y es lleno del Espíritu (Ef. 5.18) cuyo ministerio libera su poder y efectividad en el corazón en que mora.
31. El creyente es glorificado - Ro. 8.18. Será partícipe de la historia eterna de la divinidad.
32. El creyente está completamente en Dios - Col. 2.9, 10. Participa de todo lo que Cristo es.
33. El creyente posee toda bendición espiritual - Ef. 1.3. Toda la riqueza de los otros 32 puntos mencionados debe incluirse en este punto, "todas son bendiciones espirituales".