jueves, 20 de diciembre de 2012

Calendario Maya (Baktún 13) Vrs. Calendario Cristiano

Según el calendario Maya, este 21 de diciembre de 2012 comienza una nueva era de 5 mil 200 años (que es lo que dura una Cuenta larga de dicho calendario), pues el 20 de diciembre termina el Baktún 13 de la Quinta Cuenta larga del calendario Maya (son 5 Cuentas largas, donde cada Cuenta larga contiene 13 baktunes). Esta información quedó visiblemente establecida y confirmada en las inscripciones mayas del antaño hechas por hombres. En cambio, según el calendario cristiano, basado en las profecías bíblicas inspiradas por Dios, el tiempo (y el conteo del mismo) sólo es comprendido, visiblemente establecido y confirmado por quien lo sustenta, es decir, por Dios. En el calendario Maya, el ser humano "sabe" el día y la hora del cambio de era. En el calendario cristiano, "nadie sabe" el día y la hora del cambio de era, la cual, en este caso, no es el inicio de otro ciclo de 5 mil 200 años, sino el inicio del final de los tiempos para el mundo y su gente, el cual está marcado por el arrebatamiento de la iglesia, seguido por la Tribulación, el milenio, el gran juicio, la destrucción física de la tierra y la transición hacia la eternidad (unos para muerte y otros para vida). 

El calendario Maya y sus cambios de eras, promueven la incertidumbre y la falta de seguridad basadas en utópicas historias y falsos acontecimientos futuros. El calendario cristiano y sus futuros acontecimientos, en cambio, promueven la esperanza del ser humano, el reposo eterno del alma y el bienestar de la sociedad completa, sin necesidad de confiar en algo visible, sino aferrándose -con fe en lo invisible- a la historicidad bíblica, la cual es y ha sido comprobada científicamente con contundencia. La teoría teísta y el calendario profético de la Biblia han demostrado ser seguros porque son históricos e incluso comprobados científicamente. El calendario Maya, en cambio, es inseguro, incierto y carente de esperanza. Las propuestas filosóficas, místicas y religiosas que giran alrededor del calendario Maya y del Baktún 13 respecto al futuro y el fin de los tiempos, no son "la continuación" de eventos científica e históricamente comprobados, propuestas con las cuales cualquier tipo de fe estaría en rotundo riesgo. La fe en el Dios de la Biblia y su calendario profético, garantiza certeza y deja a un lado la expectación porque, si bien es cierto es un asunto de creencia, simultáneamente es un asunto de "continuidad" de eventos que han sido comprobados por la ciencia y la historia. 

Por tanto, poner la confianza en el Calendario Maya y en el Baktún 13, es un acto desafortunado de las personas porque se basa en una incertidumbre acerca del futuro. Pero poner la confianza en el Dios de la Biblia y Su calendario, es un acto afortunado de fe que garantiza al ser humano certeza, esperanza, bienestar y goce de vida, porque dicho acto de fe se basa fundamentalmente en la verdad, la cual hasta el ateo y el científico logran reconocer como un evento histórico. Como cristianos, apreciamos la cultura Maya, pero no nos basamos en ella. Hacerlo sería desafortunado.