miércoles, 12 de julio de 2006

FRASES CÉLEBRES

El Hombre

El hombre se agita y Dios lo conduce.
Bossuet

Los hombres siempre son malos cuando no les obliga a ser buenos la necesidad.
Maquiavelo

El hombre justo no es el que no comete ninguna injusticia, sino el que pudiendo ser injusto no quiere serlo.
Menandro

Un hombre sin valor ni bravura, es una cosa.
Napoleón

El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos.
Pitágoras

El hombre ha nacido libre y por doquier se encuentra sujeto con cadenas.
Rousseau

El hombre es el único ser sensible que se destruye a sí mismo en estado de libertad.
Saint-Pierre

Es muy difícil ser constantemente el mismo hombre.
Séneca

El Perdón

El perdón es la venganza de los hombres buenos.
***

Las primeras palabras que la nodriza del hijo de un rey debe enseñarle son: Yo perdono.
Shakespeare

El hombre perdona y olvida; la mujer perdona solamente.
F. Gerfant

Nos lo perdonamos todo a nosotros mismos, nada perdonamos a los demás.
La Fontaine

Mientras se ama, se perdona.
La Rochefoucauld

Podemos elevarnos muy por encima de aquellos que nos ofenden, perdonándolos.
***

miércoles, 5 de julio de 2006

LA SEGUNDA VENIDA DE "SUPERMAN"


Hoy por la tarde fuimos con mi familia a caminar un rato sobre Hollywood Boulevard y nos encontramos con que aún había mucha gente tratando de entrar a las salas de cine donde se exhibe la película "Superman returns". El día 28 de Junio se estrenó esta película y según la opinión de los críticos promete ser una de las mejores entre la serie del súper héroe de la pantalla. Desde 1938, Superman ha entretenido y ha estimulado la imaginación de varias generaciones, tanto de niños, como de adultos que, pretendimos volar por encima de los edificios y detener locomotoras con una sola mano.

A diferencia de las películas anteriores, dos grandes medios de noticias nacionales, CNN y la revista Times, han publicado artículos donde sugieren que la historia tiene un trasfondo que podría considerarse “cristiano”.

El escrito de la revista Times titulado "The Gospel of Superman" (El Evangelio de Superman) escrito por Richard Corliss, señala que las primeras versiones de Superman hacían énfasis en la humanidad del héroe, incluyendo su estrecha relación con sus padres terrenales y su torpeza ingenua, típica de un muchacho del campo. Según Corliss, la nueva versión: enfatiza su divinidad, él no es un súper hombre, más bien es un dios enviado por su padre celestial Jor-El, para proteger a la Tierra; esta misión requiere mucho más que fuerza bruta, requiere un sacrificio, quizás el de su propia vida.

Por otra parte, el artículo publicado por CNN, establece paralelos entre Superman y la segunda venida de Cristo: En la película dirigida por Brian Singer, Superman regresa a Metrópolis, después de una ausencia de 5 años, para rescatar a la humanidad de un cataclismo de proporciones escatológicas. Algunos verán esto como un relato simbólico de la muerte, resurrección y regreso de Jesucristo; en una escena el costado de Superman es traspasado con un fragmento de “kryptonita” que según el escritor, se asemeja al soldado romano que, con su lanza traspasó el costado del Cristo crucificado. En otra escena se presenta a Superman con los brazos extendidos, una posición que nos hace recordar la crucifixión”.

Las comparaciones Superman a Jesús no son nuevas. Casi desde que e originó la figura del héroe de la capa roja en 1938, se han hecho muchos comentarios al respecto. Después de todo fue el padre se Superman, Jor-El el que “envió a su hijo a salvar al mundo”. Sobre este punto hay quienes ven en el nombre de Superman Kal-El y de su padre Jor-El, una relación con el nombre “EL” que significa Dios según la interpretación teológica de la palabra “El” del texto en Hebreo.

Comparto la opinión de Joel Calleiro cuando dice que "no hubo ninguna intención por los creadores del personaje para transmitir otro mensaje dentro de la historia del hombre de acero. Para empezar, los autores no eran cristianos y el director de la última película es judío; no obstante, nuestro Dios es soberano y utiliza cualquier medio o persona disponible para que el mensaje sea difundido. Si este es el caso ¡Gloria a Dios! Si no lo es, la película sigue siendo un buen entretenimiento".

viernes, 30 de junio de 2006

SAMY

Mi Bella Esposa... laboriosa, vigorosa, ingeniosa, amorosa.


JIMENA

Muchos insisten en que Jimena se parece mucho a mí, otros dicen que se parece más a Samy. Bueno, por qué no mejor dejan su opinión (usando el link comment que aparece abajo) y me dicen a quién se parece más. ¡Sean honestos, pero justos!

LUDWING

Mi primogénito, esculpido en lo más profundo de mi ser.


martes, 20 de junio de 2006

AYUDANDO A PASTORES




El pasado fin de semana regresé de un retiro espiritual que proporcionamos a pastores y líderes de iglesias de todo el estado de California. Estuvo muy concurrido y, ante todo, muy lleno de la presencia del Señor. A mí me tocó compartir un Seminario que pretendía animar a los pastores tocante a su vida personal, el cual era uno que ya había impartido a pastores mientras ministré en México. El título de éste fue: "Sanando nuestro ministerio Pastoral". No te imaginas cuántas anécdotas tenía para compartir luego de los pastorados que tuve en Guatemala, Belice, México y Boston. Fue tan enriquecedor alertar a tantos pastores acerca de cuidados personales y ministeriales que ellos deben tener, utilizando como fundamento una profunda exégesis bíblica, pero a la vez una sencilla manera de enfocar la realidad de los pastores a la luz de mi propia experiencia.

Actualmente desempeño el puesto de Desktop Administrator, dentro del departamento de Hispanic Church Empowerment (Facultamiento de la Iglesia Hispana) que consiste en traducir del inglés al español, editar, diseñar y publicar todo el curriculum de un nuevo Instituto bíblico que World Impact está levantando en español. Y una de las cosas con las cuales inevitablemente me vincula este ministerio, es con el ejercicio docente de capacitar a pastores y líderes del área de Los Angeles. Recientemente he podido observar la enorme necesidad de formación ministerial que existe en muchos pastores que, sin mayores herramientas académicas y ministeriales, han desprendido su corazón de sí mismos con tal de ofrecerlo al servicio de la comunidad. Me bendice en extremo ver las caras de personas que, en muchos de los casos, anteriormente pertenecían a la parte más oscura del mundo de las tinieblas, pero que ahora no sólo forman parte de la Luz admirable de Dios que anuncian las virtudes de Aquél que nos sacó del abismo, sino que conducen también pequeños pedazos del redil de Dios.

miércoles, 10 de mayo de 2006

NUEVOS HORIZONTES


Del "Charles River..."

Parece que fue ayer el día en que iniciamos nuestra tarea pastoral entre los hispanos del área urbana de Boston. El propósito era continuar compartiendo los principios del Reino de Dios entre la gente de la Iglesia Bautista Central de Cambridge. Como en todo buen comienzo, observamos las posibles ventajas con las que contaríamos, tales como un buen contexto cultural y educativo para desarrollar nuestro ideal familiar, la mejor infraestructura socioeconómica de la región y el buen ánimo de la gente con la cual trabajaríamos. El Estado de Massachusetts cuenta con un tremendo apoyo a la comunidad en términos de salud y bienestar social. Por eso de inmediato tomamos ventaja de programas como "Free Care", el cual es un seguro médico gratuito al cual puede optar cualquier persona de cualquier país; y de "WIC", que ofrece ayuda a madres y mujeres embarazadas, dándoles gratuitamente productos de la canasta básica una vez a cada quince días. Una ventaja de singular tamaño sería la aprobación de Dios para cada paso que quisiéramos dar, pues sabíamos que Él nos había traído a dicho sector del mundo. Por supuesto que empezamos a encontrar también algunas deseventajas que a la postre serían superadas gracias al favor de Dios y a nuestro entusiasmo de estar por encima de ellas. La falta de fluidez en el inglés (aún cuando traíbamos un buen nivel), el choque transucultural, el fenómeno de inmigración, la disfrazada y potencial discriminación racial, la permisividad en temas de preferencia sexual y las mismas incongruencias encontradas dentro de la iglesia que dirigíamos, eran tan sólo algunas de éstas.Una vez instalados en nuestro apartamento de la Massachusetts Avenue, en Arlington, iniciamos nuestra tarea de acompañar a los miembros de la iglesia en su crecimiento espiritual.Encontramos que algunos de ellos estaban durmiendo espiritualmente. Otros estaban despiertos, pero de brazos cruzados. Y otros, muy pocos, estaban muy despiertos y con el arado en sus manos. Éstos últimos nos fueron de mucho provecho y, a la vez, fueron los que el Señor usó para impactar a otros con el amor de Dios, luego de que los capacitáramos para ello. Con el transcurrir del tiempo Dios nos enseñó que en un contexto tan liberal y permisivo, debíamos construir vidas sobre un fundamento sólido, pero básico y sustancial. Es decir, nuestro esfuerzo debía ser bifocalizado hacia las Escrituras mismas, las cuales son nuestro sine qua non para el ministerio. Lo que sí quedó claro en estos últimos dos años y medio de inmersión en la cultura anglo, fue el nivel de madurez y aprendizaje que a priori nos ha tocado beber.

... Al "Spanglish"

Por momentos no deja de abrumarnos la nostalgia que nos produce el tener que abandonar nuestro amado Boston. Buenas amistades, compañeros de ministerio e hijos espirituales, son parte de las bendiciones que el Señor nos regaló en la Iglesia Bautista Central de Cambridge, la cual, por designios de Dios, nos vincula hacia nuevos horizontes que pretendemos alcanzar en la ciudad de Los Angeles, California. El cambio que iniciaremos a partir de Junio de este año quizás es abrupto, pero es digno y pertinente, pues es efectuado desde el corazón de Dios hacia el nuestro. En un esfuerzo conjunto entre Cambridgeport Baptist Church (la iglesia socio de nuestra iglesia en Cambridge) y la Organización "World Impact", dedicada al alcance de la gente más desposeída del área urbana de Los Angeles, Dios nos abre las puertas para continuar formando a la comunidad cristiana hispana de los Estados Unidos, sólo que ahora en el área de capacitación bíblica y teológica.Pedimos su apoyo en oración, para que el Señor nos dé más de su amor y de su gracia para continuar con alegría nuestro cometido de contribuir al avance del Reino de Dios en este mundo, hasta que él venga.

sábado, 28 de enero de 2006

UNA NOTA DE MI PADRE



Karelín y familia:
Estamos por reunirnos los de por acá, con motivo de los 15 años de nuestra querida Ana Gabriela. Está preciosa y como toda adolescente, llena de inquietudes y contradicciones. Hay que ser un poquito sicólogo para entender a los jóvenes, sobre todo a los que interactúan con compañeros-as de distintas denominaciones, orígenes, razas, idiomas y maneras de pensar (ideologías). Jesucristo manifestó que el principal mandamiento es el AMOR, y en él van englobadas la tolerancia, la paciencia y la sabiduría. Así que nadie tiene que pensar igual que nosotros para poderle amar. Si no, ¿por qué él amó tanto a quienes incluso le torturaron, al hombre y mujer en general, que lo llevaron al calvario y a la muerte? ¿Acaso no dijo él que era más meritorio amar a los enemigos que al hermano o al amigo? Cuando el mundo entienda el verdadero mensaje cristiano cesarán las rencillas, las venganzas, la violencia y habrá paz.

Acabo de escribir un cuento que habla de un mundo utópico, que concluye siendo feliz, basado, precisamente en la tolerancia. Yo creo que nuestra divigulación del evangelio debe de ir más allá de una iglesia, de un círculo cerrado, para que Cristo sea aceptado por todos aquellos que tienen coincidencias, aunque no sean cristianos. ¿Qué le parece?

Seguiremos platicando.

Les ama mucho, su padre.

Carlos Golcher

miércoles, 18 de enero de 2006

Les presento el libro que estoy escribiendo, titulado "LUCHANDO HASTA EL FINAL"





CAPÍTULO UNO:
Con ganas de dormir


José tenía muchos argumentos para no terminar su proyecto de investigación aquella calurosa noche de verano. El emocionante partido de fútbol entre las selecciones de Argentina y Paraguay transmitido en diferido, el cual definiría la medalla de oro en la rama de dicho deporte en las Olimpiadas de Atenas 2004, era uno de esos argumentos. La mirada de José apenas si distinguía los colores de la televisión, pero aún así no quería perderse tan esperado partido. Los ojos brillantes, la sonrisa discreta y el cabello encantador de Rebeca, que adornaban el portarretratos que estaba encima del CPU de la computadora de José, formaba también parte de los suculentos argumentos distractores. Mientras José insistía en dominar el pesado sueño que en repetidas ocasiones le hacía cabecear, teniendo unos audífonos mal puestos en sus orejas, sus oídos apenas escuchaban la enésima canción de Marcos Witt que su reproductor MP3 soltaba sin despiste. El reloj despertador hacía latir los últimos minutos de la noche con sus opacos números semicortados color rojo. Y un nuevo día estaba por entrelazarse con la media noche.

La investigación había sido larga y exhaustiva. Casi dos semanas de desvelos. Los autores más famosos de comentarios bíblicos, exegéticos y teológicos, desfilaban en columnas de cinco y siete libros, algunos de los cuales dormían semiabiertos en el suelo y otros reposaban junto a los lapiceros que estaban regados en el escritorio. Quizás era una legión de libros, o quizás como veinticinco. Lo cierto es que todos estaban releídos. José estaba despierto. Pero también estaba dormido. Y lo único que le hacía falta era ponerle el punto final a su proyecto, lo cual le tomaría un par de párrafos más.

Las cortinas de la habitación estaban danzando descontroladamente y el fuerte viento no terminaba de entrar por las ventanas. El clima de Massachusetts siempre esconde sorpresas. Y aún cuando era una noche calurosa de verano, los vientos fríos y cálidos del Atlántico se adueñaban de algunos espacios de tiempo para crear su propia estación. La nariz de José era considerablemente acariciada por el viento, así como las olas del mar tocan la arena de la costa. El perro de la casa, Bobi, quiso avisar a José de su incomodidad producida por el abuso de dejar las ventanas abiertas. Así que con pequeños gemidos caninos lamió uno de los pies de su dueño hasta cinco veces. Cada lamida equivalía a un gesto de amor mezclado con el instinto animal de querer sentir un poco de menos frío. José fijaba parte de su mirada en sus pies, disfrutando del masaje que Bobi le hacía con sus lamidas. Y otra parte era fijada en el primer gol de Argentina, en los ojos brillantes de Rebeca, en el reloj despertador y en la enésima canción que el reproductor MP3 hacía titilar en su diminuta pantalla. Con todo, entre el calor de esa desgastada habitación y el frío del viento, entre lamida y lamida de Bobi, entre cada minuto de los rojizos números del reloj, entre cada línea escrita hasta ese momento y entre cada latido del corazón, permanecía firme la convicción cristiana de José por terminar su ya complicada investigación.

Mientras José se cambiaba de posición−su escritorio ya no le era útil−, moviéndose como sonámbulo alrededor de sí mismo, tomando ventaja paulatinamente de la comodidad y ubicándose en la cama con una almohada debajo de su cabeza para leer las páginas impresas de su inconcluso proyecto, sus ojos empezaron a ver la orilla de la profunda oscuridad. Era algo así como ver a medias, o talvez como ver borroso. Las letras del prefacio podían distinguirse claramente, pero solamente por períodos de medios segundos. Las rayas verticales celestes y rojas de los uniformes de Argentina y Paraguay respectivamente, ya habían perdido su forma original. Era como vivir la sensación de dormirse mientras se maneja en medio del tráfico de la hora pico. Pero a la vez era como un cerrar de ojos mientras se escucha boca arriba las delicadas notas que desde muy lejos son emitidas por el Sax de Kenny G.

−Hijo, ¿estás aún despierto?−preguntó la madre de José cuando casi llegaba al último escalón de las gradas que conducían de la sala a las habitaciones del segundo piso.

− ¡No hagas ruido Cristy!−agregó Luis, padre de José, mientras se apoyaba en el hombro izquierdo de ella. Supongo que ha de estar muy cansado por tanto escribir−decía susurrándole al oído−. Lleva varios días haciendo lo mismo… ¡Que Dios le ayude!

−Sólo déjame cerrar bien la puerta de su cuarto−dijo Cristy−, pues me parece que está un poco abierta.

Luis pasó de largo yendo hacia al baño, mientras Cristy, que sólo se había propuesto cerrar la puerta, entró al cuarto de José. Caminando lenta y suavemente sobre el viejo piso de la habitación de José, y evitando los rechinidos producidos por sus pasos, ella cerró las ventanas empujándolas con delicadeza. En ese instante Bobi suspiró. Pero ella, con sagacidad, se ocultó detrás de las cortinas tratando de no despertar a ambos.

Tal como solía hacerlo noche tras noche, Cristy emprendió su tarea de invocar a Dios en oración, diciendo quedito: “Padre, te alabo por este día que nos permitiste vivir. Gracias por la salvación que hemos encontrado en tu hijo Jesucristo, por la herencia de la vida eterna que nos has compartido y por el gozo que nos regalas por ser tus hijos. Ahora te ruego −decía− que hagas descansar en paz a mi hijo, tu siervo, y que esta noche tenga un sueño placentero. En el nombre de Jesús−oraba silenciosamente−, poniendo su mano izquierda en la frente de José mientras con esfuerzo alargaba su brazo derecho para quitar la foto de Rebeca de la computadora, −te pido que te quedes con él… Amén.”

Cristy besó ligeramente la mejilla de su hijo. Luego−las madres siempre lo hacen así−cubrió a José con una sábana gris desde el pecho hasta los pies. Y saliendo de la habitación, con un sentimiento de molestia, colocó la foto de Rebeca en una de las gabetas−la de papeles antiguos−que estaba dentro del closet que dividía el cuarto de José con el de ella y Luis.

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−Déjame en paz−gritaba descabelladamente la muchacha de vestido azul. No te atrevas a tocarme ni un solo cabello. Te juro que si lo haces−decía con odio−sabrás quién soy.

−No te estoy haciendo absolutamente nada. No tienes por qué enojarte−replicó el muchacho de cabellera larga. Solamente estoy tratando de explicarte−asiéndola fuertemente de un brazo− que podemos pensar en otra opción antes de cometer una locura. ¡Tranquilízate por favor!

−Vete al Diablo−le grito ella. Yo ya no tengo opciones. No quiero vivir con esta carga el resto de mi vida. ¿Acaso no cometimos ya una locura?

−Sí−contestó él−, pero este carro lo dejaremos exactamente en el lugar donde lo tomamos. Además, yo no lo quise robar, tú me obligaste a hacerlo. Yo sólo te estoy diciendo que pensemos bien lo que vamos a hacer.

−¿Pensemos bien?−exclamó ella con tono de burla. ¿Qué clase de tonta crees que soy?

−No me grites−dijo él.

Ella escupió en la alfombra del carro, junto a sus pies. Sacó las gafas oscuras que estaban en el bolso que llevaba en sus piernas y poniéndoselas dijo:

−¿Y tú quién eres para decirme que no te grite­?
−¿O acaso te crees más que yo? −preguntó.

−Ahh, mujer, has perdido la cabeza−respondió−viéndola de reojo. Eres la mujer más terca que he conocido en toda mi vida.

Durante los siguientes quince minutos se quedaron callados. Él manejaba nervioso rumbo a la calle Watson de Somerville. Y ella−sudando en frío−miraba desconsolada a través de la ventana empañada por el calor el movimiento de la gente que caminaba por las calles de Boston. Él se perdía por momentos en la ciudad−con hecho pensado−para alagar el tiempo, con la esperanza de que ella cambiara de opinión. Lo último que él deseaba era llegar al edificio de apartamentos número 137. Inevitablemente, sin embargo, encontraron la dirección. El sudor había empapado el recorte del papel que ella llevaba en su mano derecha desde hacía más de una hora. Extendiendo la temblorosa mano, leyó el arrugado papel por última vez en voz alta: “Sólo pregunte por doña Rosa en el apartamento 15, del 137 de la calle Watson”.

−¿Estás segura?−preguntó él con la cara pálida y asustada.

−¡Vamos! Busquemos a esa señora −dijo ella cabizbaja y con lágrimas en sus ojos.

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domingo, 11 de diciembre de 2005

Reseña Crítica del libro: El Reino de Dios y el Ministerio Educativo de la Iglesia, escrito por Daniel S. Schipani.





Me parece formidable que siga habiendo gente que escriba acerca de la educación cristiana. Schipani cree que la educación cristiana debería ser uno de los pilares que sostienen a la iglesia. Por eso él dice: “La educación cristiana consiste en los esfuerzos deliberados, sistemáticos y sostenidos, mediante los cuales la comunidad de fe se propone facilitar el desarrollo de estilos de vida cristianos por parte de personas y grupos”[1] Tal como muchos lo han apuntado, la educación cristiana en América Latina está en crisis, pues la situación general presenta serias deficiencias. Hay por lo menos cuatro quejas que demuestran dicha situación. En primer lugar, está el problema de la falta de recursos en cuanto a los materiales para la enseñanza. En segundo lugar, los programas y materiales que ocupamos frecuentemente no están debidamente contextualizados.[2] En tercer lugar, la escuela bíblica dominical a menudo está desconectada de otras dimensiones de la vida y misión de la iglesia. Y, por último, nuestros métodos tienden a ser discursivos y expositivos, sobre la base de lecciones a enseñarse, siguiéndose servilmente las instrucciones de los expositores o manuales correspondientes en cuanto a contenido, explicaciones, ilustraciones, etc.[3] Schipani sostiene una tesis: La educación cristiana será efectivamente creativa y transformadora, cuando sea orientada por la imagen bíblica del Reino de Dios.[4] Eso es excelente. Es preciso notar, sin embargo, que entonces es menester hablar más del Reino de Dios en todo este asunto. Un Reino de Dios que penetre aún en las más recónditas esferas humanas del creyente en Cristo que se congrega no sólo en la iglesia, sino también en los hogares, las calles, las tiendas, los parques y las escuelas. El problema de la educación cristiana en América Latina debe percibirse en el marco de la realidad socio- económica y político-cultural del continente, donde la iglesia vive y actúa.[5]

La educación cristiana, según Schipani, debe proveer desarrollo personal en el individuo pero también creatividad. La noción de desarrollo está encerrada en cinco elementos básicos: Primero, el desarrollo supone un plan básico, es decir, se espera que todos pasamos por determinadas etapas o fases en la vida. Segundo, el desarrollo supone una secuencia invariable. La idea es que cada etapa implica el paso por la anterior y conduce a una siguiente. Tercero, el desarrollo supone una integración de elementos cada vez más complejos. Cuarto, el desarrollo supone una interacción constante entre la persona y el ambiente. Y quinto, el desarrollo supone una meta, la cual puede definirse en términos de madurez. Para todo lo anterior es necesario que el desarrollo gire alrededor de lo social, lo cognitivo (secular) y de la moral y de la “fe”. En esto último estoy de acuerdo, pues creo que nuestra formación debe ser integral. Es decir, que aprendamos a vivir con “la mente, el corazón y el espíritu”, según el lugar y ambiente que nos rodee. Sin embargo, solamente preferiría poner a la fe como valuarte de mi desarrollo antes de lo social, lo cognitivo y lo moral. En cuanto a la creatividad, se toma como modelo la filosofía educativa de Freire. Su visión educativa se concentra en el potencial humano para la creatividad y la libertad en medio de las situaciones de opresión política, económica y cultural. Busca la concientización. Es decir, el proceso por el cual las personas adquieren y desarrollan una consciencia crítica, tanto de la realidad social que condiciona sus vidas, como de su capacidad para transformar tal realidad.[6] Por eso es necesario tomar en cuenta las ciencias del comportamiento humano tales como la psicología y la educación.

El Evangelio del Reino de Dios debe ser el fundamento bíblico-teológico más contundente sobre el cual se sienta la educación cristiana. Si nos interesa comprender, vivir, compartir y proclamar el Evangelio del Reino ¿cómo interpretaremos las implicaciones de la postulada centralidad del Reino y de la expectativa por su venida?

En cuanto a las implicaciones formales del evangelio del Reino, se debe interpretar el “Reino de Dios” como símbolo de la acción liberadora y recreadora de Dios, su voluntad y promesa, tal como se percibe en las Escrituras y, principalmente, a la luz del ministerio de Jesús. El reino de Dios que Jesucristo anuncia abarca el mundo, la persona humana y la sociedad. La realidad entera ha de ser transformadora por Dios. Lucas 17:21 dice “El reino de Dios está entre vosotros”, significando, según la exégesis más reciente, “el nuevo orden introducido por Dios está a disposición de ustedes. Pero una implicación inmediata es que se debe tomar muy en serio la persona del “Rey”. La presencia de Jesús niega la negación de la vida: se curan enfermedades (Mt.8:16, 17); la lucha se cambia en victoria y gozo (Lc.7:11-17; Mc.5:41-43); la muerte se transforma en mero sueño (Mc.5:39); los pecados son perdonados (Mc.2:5); los demonios impuros ceden lugar al Espíritu de Dios (Mt.12:28).[7] La referencia al Reino también incluye la obediencia. La única forma posible de conocer a Jesús está en el seguimiento, real y vívido, de su persona, en el esfuerzo por identificarnos con sus preocupaciones históricas, en el intento por plasmar su reino entre nosotros.[8] Con mucha propiedad Schipani arguye que el Reino es, esencialmente, un símbolo político. El tema del Reino obviamente poseía una connotación política para los judíos. Para ellos el Reino de Dios designaba la liberación de la opresión y la vida en su máximo potencial. El señorío de Dios sobre todas las cosas también debía demostrarse políticamente. El Mesías habría de inaugurar el Reino. Jesús, sin embargo, tuvo que corregir las expectativas mesiánicas y apocalípticas del pueblo. Debió refutar y rechazar las estrategias y los sueños nacionalistas de Israel. Yo también creo que el Reino tiene alcances políticos, pensando primeramente en nuestra situación nacional. No puedo desvincular el qué hacer social, tal como la política, del plano del gobierno de Dios. Por eso, dejando claro que lo más importante es el Reino espiritual y transformador de Dios que empieza en la mente y el corazón del ser humano, comparto la idea de Schipani cuando dice que: “El concepto bíblico Shalom –que incluye paz, justicia, plenitud humana, bienestar, y salvación misma, debe percibirse en su íntima relación con el símbolo del Reino. El Reino de Dios es en realidad el Reino de Shalom, que define el proceso y el contenido de la política de Dios.[9]

Por otro lado, en cuanto a las implicaciones materiales del evangelio del Reino, cuando se alude al Reino de Dios necesariamente, según Schipani, se le distingue de todos los otros reinos. No hay señores por encima de Jesucristo, pues Él es el Señor de señores. El reino es único. En ese sentido, como dice Boff, “Cristo tiene dos exigencias fundamentales: él demanda una conversión personal y postula una reestructuración del mundo humano”.[10] Eso implica, entonces, un cambio de actitud que siempre debe ir acompañado del cambio espontáneo de acciones. Por encima de ello, insisto, tal como lo expone Ladd, la vida del reino debe basarse en la expectativa por alcanzar primeramente la vida eterna.....”Jesús dijo a Nicodemo: ´El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios´, y ´el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios´(Juan 3:3-5)”.[11]

Después de considerar el trasfondo cultural sobre el cual vive la Iglesia, ya sea crítico o estable, Schipani aboga por una Educación Cristiana que sea congruente con las necesidades latentes de la iglesia. En cuanto al propósito del la Educación Cristiana se nos hace un llamado a comprometernos a hacer posible que las personas de todas las edades se apropien del Evangelio del Reino de Dios. Eso implica seguir a Jesucristo y responder al llamado al discipulado. En cuanto a las personas y el contexto que comprenden la Educación Cristiana, básicamente se debe incluir a todo creyente sin excepción, partiendo de la iglesia (contexto inmediato) hacia la misma cultura de la sociedad (otros contextos). Para que esto se dé es imperativo que la iglesia, como contexto educativo para la creatividad y la libertad, permanezca abierta y en interacción constante con el medio sociocultural.[12]

Finalmente, considerando seriamente todo lo anterior, a la luz del título de esta obra, “El Reino de Dios y el Ministerio educativo de la Iglesia”, preferiría decir que “El Reino de Dios es meramente el ministerio educativo de la iglesia”. Me parece que no debemos buscar un ministerio educativo de la iglesia. Más bien deberíamos practicar con naturalidad lo que entendemos del Reino, aplicando así el verdadero ministerio educativo de la iglesia, perfeccionando a los santos y llevándolos al mismo cielo desde la tierra. Si Jesús dijo “venga tu reino”, nosotros deberíamos decir “si ya vino tu reino, vénganos más de él ahora y para siempre”.

[1] Daniel Schipani, El reino de Dios y el Ministerio Educativo de la Iglesia, pág. 13.
[2] En este sentido, se cuenta que un maestro de Escuela Dominical de la iglesia Nazaret de Guatemala, se acercó a su superintendente para preguntarle si le podía ayudar consiguiéndole un poco de “nieve”, porque según su manual de clase, en el lugar geográfico donde se realizaba la historia caía “nieve” y ella debía ejemplificarlo bien. Aquí hay un problema, dijo el superintendente, y es que “en Guatemala no hay nieve y por lo tanto la historia no encajaría muy bien con nuestro contexto”. Creo que lastimosamente muchos manuales de Educación Cristiana no necesariamente encajan con nuestro contexto latinoamericano. Por ejemplo, algunos manuales para niños proveen actividades en donde se exigen materiales caros y que sólo podrían ser posibles con niños de altos recursos, no con niños pobres o niños con dificultades económicas, como en el caso de muchos de nuestros escolares en países latinoamericanos.
[3] Schipani, págs. 17-20.
[4] Ibid, pág. 20.
[5] Esta es una cita que Schipani hace de Pedagogía del Oprimido (Montevideo: Tierra Nueva, 1972), capítulo 2.
[6] Schipani, pág. 54.
[7] Schipani hace mención del pensamiento de Leonardo Boff cuando dice: Cristo se entiende a sí mismo no solo como predicador y profeta de estas buenas nuevas (evangelio) sino ya como un elemento de la nueva situación transformadora. Él es el hombre nuevo, el Reino ya presente aunque velado en debilidad. Unirse a Cristo es una condición indispensable para participar en el nuevo orden que Dios ha de introducir. (Jesús Cristo Libertador, págs. 76-77). Qué bueno sería agregar el pensamiento de Boff a la “introducción” de nuestra filosofía de educación cristiana. Creo que es indispensable aclarar qué papel juega Cristo “El Rey” en nuestras vidas, qué alcance de desarrollo le hemos dado, antes de fijar el primer objetivo de nuestra filosofía de educación cristiana.
[8] Antiguo dicho Anabautista que suele mencionarse en las reflexiones cristológicas en América Latina.
[9] Schipani, págs. 91-92.
[10] Jesús Cristo Libertador, pág. 77.
[11] George E. Ladd, El Evangelio del Reino. Pág. 85.
[12] Schipani, Pág. 168

viernes, 9 de diciembre de 2005

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jueves, 8 de diciembre de 2005